Opinión

Opinión: Al Papa le faltó impregnarse de la mierda

El jueves tras la partida del Santo Padre de nuestro país, comentamos en Portaleando la Tarde de Radio Portales algunas cosas de su paso por Chile.

Tomo la palabra y comienzo a decirle a Cristian Álvarez, el otro periodista presente, “¿Sabes?, creo que al Papa le faltó impregnarse de la mierda”.

Y comienzo mi argumento.

El Chile que vio el Papa, o el que le quisieron mostrar al Papa, no es el verdadero Chile, partamos desde la base que le dejó la presidenta el primer día “Chile es un país desconfiado”.

Lo segundo, en las actividades del Sumo Pontífice, ¿Se encontró realmente con la pobreza, con la falta de fe o con los que realmente se esfuerzan por transmitir la fe?

Hay religiosos que no buscan los flashes, no buscan las cámaras o el diario, lo mismo con los laicos.

Algunos dicen no me gusta esta iglesia, por eso no apoyo al Papa, ¿Saben realmente lo que significa iglesia?

El viernes le dije a unos amigos que yo también soy parte de la iglesia y por eso, para bien o mal hay que hacer cosas.

El Papa no quiso o no lo dejaron ver en profundidad, lo que pasa con la jerarquía de la iglesia en Chile, obispos, presbíteros, diáconos, laicos, que abusan de su poder y no son capaces de reconocer lo que realmente necesita el pueblo de Dios.

¿Para que desconocer lo que pasa con Barros en Osorno?
Quizás el obispo no haya hecho nada en cuanto a abusos, pero se sabe que su figura y la de otros jerarcas hace ruido, ¿Por qué no con esa misma humildad que han tenido otros servidores de la fe, dar el paso al costado?, ¿Qué perderá Barros y compañía?

Le presentaron a gente del Hogar de Cristo, gente en situación de calle y todo, pero lo peor, es que, antes de llevarlos con el Papa, los bañaron, los perfumaron y vistieron, ¿Por qué no llevarlos como realmente son?, ¿Para que hacer un show de algo que no es?

Personalmente he salido a compartir con los hermanos de la calle y no necesitamos un show para saber como es su realidad.

Fue a conversar con los jóvenes y adultos en misas masivas, audiencias, 400 mil personas en la más multitudinaria actividad, ¿Poco?, sí, pero las exigencias para estar en esos lugares, eran terribles: Estar horas antes con frío, calor, hacerlos caminar kilómetros, todo eso, hizo perder la gracia de estar con el Vicario de Cristo.

¿Donde está la humildad y sencillez que mostraban en sus documentales?

La cantidad de carabineros, voluntarios papales, todo fue excesivo.

Yo creo que nadie le iba a hacer daño al Papa, ni la Machi Linconao, sino que, todos querían ser escuchados y recibir una orientación.

El Papa habló bonito, ciertamente, algunas palabras hacen eco en el corazón de la gente, no hay dudas, pero siento que para lo que podría haber dejado Su Santidad, no dejó mucho.

Los creyentes católicos, cristianos en general, hombres de fe, de cualquier creencia, tenemos algo que hacer por nuestro país.

No debemos quedarnos mirando la tele y dejar que el mundo pase.

Ojalá sepamos canalizar de alguna manera lo acontecido.

Mi invitación al menos, es a impregnarnos de ese olor a mierda que nos muestra la realidad del mundo y a eso dejarle una huella de Cristo, humilde, pobre, pero de mucho amor y esperanza.

Si la jerarquía no quiere, nosotros si queremos y podemos.

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