Opinión

Opinión: La Radio en tiempos de cambio

Archivo Cadena Chile

En 2008, cuando creamos Cadena Chile junto a Jorge Figueroa y Alejandro Astorga y un grupo de colaboradores distribuidos en el país y unas cuantas radios asociadas en regiones, en una primera instancia no teniamos claro el formato que adoptariamos para el proyecto, pero si el propósito de ser una alternativa real principalmente para las radios de regiones como para aquellas que no tienen los recursos técnicos ni humanos y mucho menos las espaldas financieras para cubrir de manera óptima y profesional los acontecimientos más importantes y relevantes a nivel nacional, además de ser un apoyo fundamental para las mismas en casos de emergencia y catástrofes naturales, algo tan propio y cotidiano en nuestro Chile querido.

Posteriormente se sumarían otros nombres a este equipo como Oscar Reyes, Nikolay Stagnaro, Leonardo Mora, Felipe Vilches, Diego Ramirez, Leonardo Rubilar y tantos otros que sería dificil nombrarlos a todos, pero el aporte de cada uno sin duda contribuyó de manera significativa al crecimiento y engrandecimiento de Cadena Chile durante todos estos años. Tanto, que hasta el día de hoy sigo escuchando sólo palabras de gratitud de nuestros medios asociados actuales como de aquellos que alguna vez formaron parte de nuestra red.

Archivo Cadena Chile

Y a pesar que el país cambió, e incluso hace un año en esta misma fecha bajábamos la cortina por motivos que no vienen al caso mencionar en esta columna, Chile nos dió una segunda oportunidad, un segundo aire, un segundo impulso, no porque fuésemos Cadena Chile, sino porque Chile nos necesitaba, nuestras radios asociadas nos necesitaban, nuestros auditores en radio como nuestros seguidores en redes sociales nos necesitaban producto del más catástrofico incendio forestal que Chile tenga recuerdo en el último tiempo. Medio país se quemaba, y de la misma forma que la erupción del Volcán Chaiten nos vio nacer en 2008, Cadena Chile surgía nuevamente entre las cenizas, literalmente.

Pero no todos los medios tienen esa segunda oportunidad. Hacer radio es fascinante, te apasiona, te envuelve, pero también tiene un alto costo personal si no estás lo suficientemente preparado. Esta semana que termina, Antofagasta perdió a uno de sus medios más queridos y representativos de la comunidad local por 30 años. Hablamos de Radio Máxima FM, una de las primeras radios que confió en nuestra propuesta, aun cuando no teníamos absolutamente nada en términos de infraestructura.

Fue su propio director, Román Hernandez, quien se encargó de bajar el switch de los equipos de transmisión pasadas las 2 de la tarde de este viernes 24, cerrando una trayectoria de 3 décadas y dejando como legado una historia plagada de logros y una escuela radial que formó a muchos profesionales de la “Perla del Norte”.

Pero ¿qué llevó a Máxima FM a cerrar sus transmisiones, aun con el respaldo de la ciudadanía? La respuesta pareciera repetirse una vez más: la baja sostenida en los ingresos por publicidad y el surgimiento de nuevos medios al alero de la “era digital”, sumado al surgimiento de redes sociales como Facebook, Twitter e Instagram y plataformas de contenido digital por demanda como YouTube o Spotify que son ampliamente consumidas por las nuevas generaciones a la hora de informarse, sencillamente formaron la tormenta perfecta que terminó con la venta de la emblemática emisora a Voz Cámara SpA, entidad ligada a la Cámara Chilena de la Construcción que está preparando todos los detalles habidos y por haber con miras al lanzamiento de su nuevo proyecto radial.

Casos como el de Máxima se repiten a lo largo de todo Chile, y llega a ser una contradicción vital que por un lado la radio como medio de comunicación masivo mantenga niveles de credibilidad altos, por sobre cualquier institución de la República, pero por otro lado vemos todos los días medios en crisis, “quijotes” que luchan todos los días contra los obstáculos ya mencionados anteriormente (y quizá otros más y peores) con el único propósito de comunicar. La ciudadanía demanda cada vez más información veraz, pero también de calidad. Y el surgimiento de los llamados “falsos medios” en redes sociales no nos ayuda mucho a la hora de alcanzar dicho objetivo.

La radio es un medio que históricamente ha estado en un constante cambio, reinventandose cada cierto tiempo, y lo seguirá haciendo. El gran desafío es cómo nos reinventamos sin perder la vigencia que caracteriza al medio. Después de todo, hablamos cerca de 100 años acompañando a los chilenos desde aquel lejano 19 de Agosto de 1922 cuando los profesores Enrique Sazié y Arturo Salazar, ingenieros de la Universidad de Chile, generaron la primera transmisión radial entre la casa central de la “Casa de Bello” y el hall del diario El Mercurio en pleno centro de Santiago.

Probablemente la respuesta no la tengamos a ciencia cierta en Cadena Chile, pero lo que si esta claro es que pondremos todo nuestro esfuerzo para que muchas otras radios como Máxima accedan a las grandes coberturas del país pero sin perder lo más importante: su identidad local. Parafraseando el eslogan de la emisora antofagastina, por ahora “somos sonido, el resto… silencio”. El día de mañana, sólo Dios sabe.

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